Hambre

Hambre

El hambre no tiene color

Han quedado sus ojos
huérfanos
del color de las frambuesas
y su olfato anhelando
el dulce canto de la piña
en su más sentido coro
de música del gusto
venida del alimento
que la tierra nos da.
Pero ya le han quitado
ese placer del comer
que muchos heredan
sin pensar cómo es
esa única manera
de no creer y probar
qué es un  plato vacío
el que norma no es.
¿Qué hice yo?
¿Acaso es mi pecado?
¿Por qué he de ser
Yo quien sufre?
Yo no pedí ser traído
al mundo, ni sabía
que pudiera ser así.
Además, siempre que tuvo
se alegró su bocado lleno
poblado de luces y color
con una risa bañada
en caramelo, ahora amarga,
bajando por un vientre
vacío,descarnado, pegado
a las costillas, cuerdas
flojas que el hambre distendió
Y han salido los monstruos
de sus  miedos que se tienden
al sol de su quejumbre,
guindando de los pies
como hueso sin carne.
Arrastrando su espíritu
por calles desangradas
del odio de los hombres.
Y no pudo aguantar
ni el liviano peso
de su propio ser
cayendo silenciosa
con un grito estentóreo
venido del dolor en sus entrañas
uno que solo los famélicos
saben reconocer.

Acerca de Clara Sotelo

Born in Bogotá, Colombia. Studied and specialized in languages--maternal and foreig, anthropology, feminism, literature, social change and justice, environmental issues, and more.
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